Ficha técnica
¡Copiad, malditos! es una producción de elegant mob films y TVE
Documental + web / 1x58' / HDCAM / STEREO
Dirección: Stéphane M. Grueso
Producción: Stéphane M. Grueso
Producción ejecutiva: Juan Luis de No / Javier Gómez Serrano / Andrés Luque
Documental + web / 1x58' / HDCAM / STEREO
Dirección: Stéphane M. Grueso
Producción: Stéphane M. Grueso
Producción ejecutiva: Juan Luis de No / Javier Gómez Serrano / Andrés Luque
¿Qué es la propiedad
intelectual? ¿Y el copyright? ¿Hasta qué
punto se puede poseer una idea? ¿Qué derechos emanan de esta propiedad
reconocida ampliamente por la ley desde los tiempos de la revolución
industrial?
La ley es clara al respecto y a su abrigo, desde hace década, han proliferado las llamadas entidades de gestión de derechos como SGAE, CEDRO, VEGAP, etc. que en teoría se dedican a proteger los derechos de los autores. Sin embargo, desde hace algunos años y especialmente desde la irrupción masiva de la sociedad de la información, el sistema se está cuestionando constantemente. ¿Hasta qué punto puede ser un delito copiar? ¿No copiamos todos constantemente cuando pensamos?
Copyright vs Copyleft
¿Qué es la propiedad
intelectual? ¿Y el copyright? ¿Hasta qué
punto se puede poseer una idea? ¿Qué derechos emanan de esta propiedad
reconocida ampliamente por la ley desde los tiempos de la revolución
industrial?
La ley es clara al respecto y a su abrigo, desde hace década, han proliferado las llamadas entidades de gestión de derechos como SGAE, CEDRO, VEGAP, etc. que en teoría se dedican a proteger los derechos de los autores. Sin embargo, desde hace algunos años y especialmente desde la irrupción masiva de la sociedad de la información, el sistema se está cuestionando constantemente. ¿Hasta qué punto puede ser un delito copiar? ¿No copiamos todos constantemente cuando pensamos?
La ley es clara al respecto y a su abrigo, desde hace década, han proliferado las llamadas entidades de gestión de derechos como SGAE, CEDRO, VEGAP, etc. que en teoría se dedican a proteger los derechos de los autores. Sin embargo, desde hace algunos años y especialmente desde la irrupción masiva de la sociedad de la información, el sistema se está cuestionando constantemente. ¿Hasta qué punto puede ser un delito copiar? ¿No copiamos todos constantemente cuando pensamos?
Una nueva batalla ha comenzado, las compañías discográficas se quejan de pérdidas millonarias por el famoso 'top manta', mientras que los usuarios piden que se les permita usar una tecnología que está disponible y no se puede mirar hacia otro lado.
Uno de los mayores exponentes de esta realidad es el software libre, y más concretamente el sistema operativo Linux. Hoy en día Linux es casi tan sencillo como Windows y millones de personas lo utilizan en todo el mundo sin tener que pagar por ello. Además, ha sido desarrollado por personas que lo mejoran y lo ponen a disposición del público sin ningún tipo de restricción. En España se han creado varias versiones de este sistema operativo, como la impulsada por la Junta de Extremadura con su pionero Linex.
En el mundo editorial ya existen modelos basados en la publicación libre de las obras en internet. Curiosamente, no hace que las ventas de los trabajos editados en papel bajen, pues los compradores se sienten más seguros al poder leer lo que buscan antes de comprarlo. Asimismo hay cambios en el negocio musical, puesto que miles de grupos y artistas cuelgan sus trabajos en la red olvidándose de los intermediarios y el usuario puede descargarse sus canciones, disfrutarlas y compartirlas.
Los músicos que utilizan este sistema aspiran a poder llenar las salas de conciertos y así vivir de su arte sin tener que negar al público lo inevitable, el derecho a la copia. Se abre así un nuevo sentido de la propiedad intelectual que tiene ya millones de adeptos, es el copyleft.
El documental ¡Copiad, malditos!
En ¡Copiad, Malditos! ponemos sobre la mesa los nuevos retos éticos y morales que plantea la revolución digital y vemos cómo los 'árboles no nos dejan ver el bosque', debido, tal vez, a la sobreinformación.¡Copiad, malditos! se ha emitido en La 2, dentro del espacio El documental. En él descubrimos a los personajes que están ahora mismo en el centro de esta lucha, como el abogado David Bravo o el escritor Lorenzo Silva. También a algunos ciudadanos que se han armado de valor y con la ayuda desinteresada de abogados experimentados se han lanzado a la lucha legal contra todopoderosa SGAE.
Hemos entrevistado a los impulsores de nuevos caminos para la edición y distribución de obras. Editoriales y autores del siglo XXI que mantienen que la creación se defiende compartiéndola y demuestran que afortunadamente, hoy la creación intelectual goza de buena salud. En ¡Copiad, malditos! Intentamos desenmarañar la red legal que regula hoy en día la propiedad intelectual. Es decir, una serie de textos legales incomprensibles para la mayor parte de los ciudadanos que, sin embargo, se ven diariamente afectados por su aplicación.

Me ha gustado mucho las preguntas que planteas. Es difícil hablar de estos temas cuando se antepone siempre el beneficio personal antes que el comunitario. El ser humano es egoísta por naturaleza, no de un modo estrictamente literal, pero sí desde un punto de vista en el que siempre se busca el beneficio propio, la mejor posición para nosotros y nuestro ámbito de interés social.
ResponderEliminarEn cuestión de creaciones y autoría se ha entrado en una polémica que llega hasta los sectores más relevantes de la sociedad. La misma organización española que regula los derechos del autor SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) y la misma Casa Blanca de EEUU, (que ha cerrado numerosas páginas que atentaban contra los derechos del autor, considerados infringidos o violados por individuos de la sociedad) entran en juego.
Estos temas son muy complicados de tratar, las posturas son muy tensas y cualquier palabra puede ser malinterpretada, pero se puede hacer un balance equitativo y neutral de cada rasgos característicos de parte del autor y de parte del receptor.
Igualmente,no hay una medida estrictamente reconocida para establecer una línea de legitimación por parte del autor. Cualquier actividad puede ser considerada obra, previo a la caracterización de ser novedad. Pero más importante que los límites del reconocimiento, es la problemática de distribución. Se asume que la distribución masiva e indiscriminada de contenidos relacionados con un autor perjudica directamente en el beneficio de éste, es más, es el principal causante de su fracaso empresarial al ver que sus ventas son mínimas con respecto a las descargas ejecutadas. Hay sectores que piensan que no proyecta perjuicio alguno mientras no sea lucrativo, es decir, se obtenga beneficio propio de esa distribución, puesto que realmente se promueve el conocimiento y fama del autor, y el verdadero negocio está en el merhandising y eventos relacionados con el que consideres tu autor de referencia.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMe identifico totalmente con el comentario de Gema. El ser humano mira siempre por sí mismo, por mucho que siempre digamos, no yo eso no lo haría, yo miro por todos... MENTIRA, primero vamos nosotros, y luego los demás. Y si no el gran ejemplo de que muchas veces en los examanes nos ha dicho nuestro compañero que les dejemos copiar, y hemos dicho muchas veces, espera a que termine, ¿porqué? porque está claro que primero vamos a nuestra bola y luego ya si eso a la de los demás.
ResponderEliminarEn el debate sobre los derechos de autor y el negocio basado en el entretenimiento y la creación artística, los autores tienen derecho a decidir lo que quieren hacer con su obra
Lo cierto es que el autor no debería tener ese derecho. No lo ha tenido hasta bien entrado el siglo XIX, de modo que deberíamos analizar por qué se crearon estos “derechos” en los últimos 150 años. Mi explicación es que se debe a la necesidad de difundir el arte por medios industriales.
Una imprenta, un estudio cinematográfico o una compañía discográfica requieren inversiones muy fuertes. El inversor necesita asegurarse de que si invierte en lanzar al mercado un producto cultural recuperará la inversión y obtendrá beneficios. Pero debido a lo azaroso del gusto popular solo un pequeño porcentaje de lanzamientos se convierte en éxito. Sin un mecanismo de freno a la copia, un competidor espabilado podría esperar a saber qué productos tienen éxito, y después limitarse a reproducirlos, ya sin riesgo de fracasar. Eso desincentiva a los arriesgados y, por tanto, para que la industria cultural pudiera desarrollarse, fue necesario que se articularan mecanismos para evitar que cualquiera pudiera aprovecharse de los éxitos del competidor
Yo también estoy de acuerdo con mis compañeras. Y las preguntas que has planteado son muy interesantes. Este documental "Copiad malditos" hace que nos planteemos hasta que punto es un delito copiar. Para unas personas puede ser algo bueno y beneficioso, pero para otras puede ser falta de imaginación. En el documental vemos cambiada la idea de que copiar no es malo. Con la llegada de Internet, el modelo de explotación de las películas, de la música etc debe dar un giro. Pero cambiar este modelo supondría grandes gastos y eso no interesa a las productoras.
ResponderEliminarEl tema de la piratería cada vez está mas presente en los medios de comunicación. Desde mi punto de vista veo normal que la gente prefiera descargarse las cosas de Internet ya que les sale mucho más barato que comprar un disco original o un DVD. Lo que podrían hacer es que los autores recibieran beneficios de las descargar de Internet, además las discográficas últimamente están de capa caída debido a todo esto.